*Valores aproximados por cada 100g de porción comestible
| Nutriente | Cantidad | Beneficio para la Salud |
| Calorías | 82 kcal | Pescado blanco magro por excelencia; ultra ligero e ideal para digestiones impecables. |
| Proteínas | 16.5 g | ¡Estrella del show! Proteínas limpias de alta calidad, magníficas para tonificar y cuidar los músculos. |
| Grasas Totales | 1.1 g | Contenido graso bajísimo, lo que lo convierte en un aliado perfecto para menús saludables. |
| Potasio | 290 mg | Ayuda a mantener un correcto equilibrio de líquidos y favorece el buen tono muscular. |
| Fósforo | 190 mg | Mineral esencial que trabaja en equipo con el calcio para mantener tus huesos fuertes. |
| Yodo | 50 µg | Aporte estupendo para el correcto funcionamiento de las hormonas tiroideas y el metabolismo. |
| Vitamina B3 y B9 | 3.2 mg | Contribuye a reducir el cansancio y apoya el buen estado del sistema inmunitario. |
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Cómo Reconocerla: La pelaya es un pescado plano (con los dos ojos en el mismo lado del cuerpo). A diferencia del lenguado (que es más alargado y liso), la pelaya es más redondeada y su piel superior está cubierta de pequeñas escamas rugosas y pelillos finos (de ahí el nombre de peluda). Su carne es tierna, muy blanda y con un sabor yodado muy limpio.
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Técnicas de Cocinado (Fuego rápido y directo): Al ser un pescado plano y fino, se cocina en un abrir y cerrar de ojos. El exceso de tiempo al fuego es su único enemigo, ya que secaría su delicada carne.
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Frita (El clásico andaluz): Es, sin duda, la forma más popular y deliciosa de prepararla. Limpia bien las pelayas, sécalas a conciencia con papel de cocina, sálalas ligeramente y pásalas por harina de fritura (retirando el exceso). Fríelas en abundante aceite de oliva muy caliente durante apenas 1.5 o 2 minutos por cada lado hasta que la superficie quede dorada y crujiente. El interior quedará increíblemente jugoso.
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A la Plancha con Mimo: Si prefieres una opción sin harinas, pídenos que le quitemos la piel rugosa. Pásala por una plancha bien caliente con unas gotas de aceite de oliva durante 2 minutos por el lado más grueso y 1 minuto por el otro. Queda espectacular con un chorrito de limón al final.
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Fácil de comer: Es un pescado magnífico para los niños o para quienes no quieren complicaciones con las espinas. Una vez cocinada, basta con pasar el cuchillo por los bordes para retirar las espinas laterales pequeñas; los lomos saldrán limpios y enteros tirando suavemente hacia fuera desde la espina central.
¡Consejo del pescadero!: Si las vas a hacer fritas en casa, pídenos que les quitemos la cabeza y las tripas pero que les dejemos la piel. La piel de la pelaya, al pasar por la harina y el aceite caliente, se vuelve una costra finísima y crujiente que se come de maravilla y protege la delicada humedad de la carne interior. ¡Te van a volar del plato!
