Mejillón de Delta del Ebro 500 gr.
Mejillón selección.
Origen del Delta del Ebro.
Calibre grande.
Piezas de 500gr. aprox.
*Valores aproximados por cada 100g de porción comestible (sin concha)
| Nutriente | Cantidad | Beneficio para la Salud |
| Calorías | 86 kcal | Excelente opción para picoteos saludables; saciante, sabroso y muy ligero. |
| Proteínas | 12.0 g | Proteínas de gran calidad con todos los aminoácidos esenciales para el organismo. |
| Grasas Totales | 2.0 g | Muy bajo en grasas, destacando su aporte en ácidos grasos poliinsaturados. |
| Hierro | 4.5 mg | Gran aporte de hierro de fácil absorción, ideal para mantener la vitalidad y la energía. |
| Vitamina B12 | 12 µg | ¡Estrella del show! Una concentración altísima que ayuda a renovar las células y cuida el cerebro. |
| Yodo | 130 µg | Esencial para asegurar el correcto funcionamiento de las hormonas tiroideas. |
| Ácido Fólico (B9) | 33 µg | Nutriente clave para el sistema inmunitario y para la correcta regeneración de los tejidos. |
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El Secreto del Delta: La combinación de aguas del río Ebro y del mar Mediterráneo crea un ecosistema perfecto para su cultivo en bateas. El resultado es un mejillón que, aunque tiene un tamaño más compacto que el gallego, ofrece un rendimiento de carne excepcional, siendo una auténtica explosión de sabor marino en la boca.
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Técnicas de Cocinado (Aprovecha su propio jugo): El mejillón del Delta es tan sabroso que no necesita añadidos pesados. El objetivo es que se abra manteniendo toda su jugosidad interna:
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Al Vapor Clásico: Pon los mejillones en una cazuela alta sin añadir nada de agua. Tápala y pon el fuego a máxima potencia. El propio vapor de su agua interna los abrirá en apenas 2 o 3 minutos. En cuanto veas que se abren, apaga el fuego para que la vianda no mengüe ni se quede seca.
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Con un Toque de Gracia: Puedes abrirlos añadiendo a la cazuela una hoja de laurel, un chorrito de vino blanco de la Terra Alta o una rodaja de limón.
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El Caldo es Oro: No tires nunca el líquido que queda en el fondo de la cazuela tras abrirlos. Cuélalo con un paño fino o un colador de malla para retirar cualquier resto de vello o arena y úsalo para enriquecer un arroz marinero, una fideuá o una salsa verde. Es puro concentrado de mar.
¡Consejo del pescadero!: Para limpiarlos, dale un tirón seco a las barbas (los pelillos con los que se enganchan a las cuerdas) siempre en dirección hacia la parte estrecha de la concha (la bisagra) para no desgarrar la carne interior. No te vuelvas loco raspando la concha bajo el grifo si los vas a abrir al vapor; un lavado rápido para quitar el exceso de tierra es más que suficiente. ¡A disfrutar!
